sábado, 23 de agosto de 2008

...of Death and Romance

Ayer me sentí plena. Y antier. Y el día anterior.
Y así durante una semana.
Sólo una semana.
Si me hubiera puesto a pensar en mi vida hace dos semanas no hubiera visto esto llegar por ninguna parte, en ningun momento proximo.
Pero el hecho es que aquí esta, y que me siento más feliz de lo que me he sentido en muchísimo tiempo. Mi corazoncito no había sentido tanta emoción o ilusión, no había deseado tanto brincar y gritar, ni había reido como loca por ningun motivo, no había tenido conversaciones tan amenas con mi gato (aunque parece que no le importa, e incluso siento q hay algo de celos involucrado en todo esto), ni había deseado tanto contarle a todos el motivo de tan repentino bliss. Pero al mismo tiempo es algo tan bello que al decirlo se reduciria su emocion inicial.
El primero fue el momento más bizarro. Estaba aterrada, con ganas de correr y correr, y mareada. No se veía venir de manera tan intensa.
El segundo estaba desesperadisima. No sabía porque.
El tercero fue de comprobación. Para darme cuenta de que era real y para probarme a mi misma.
El cuarto fue sorpresa. Simplemente perfecto.
El quinto fue total. Un resumen y una variacion de lo que ya conociamos.
Me sentí completa, amada, bellísima, llena de paz.
Todo esto ha sido tan rápido, tanto que siento que me da vertigo, pero según Milan Kundera, el vertigo no es más que las ganas desesperadas de caer y saber que se siente.
Al principio es algo torpe, como dos niños enamorados. (¿O será que eso somos?) Y el primer beso se sintio como un golpe, un golpe para reaccionar y que los sentidos adormilados regresen a su posicion de alerta permanente. Y hablamos, nos vemos, nos acariciamos. Como si desde el principio debío de haber sido así.
Lo veo, me besa, y ya ya no hay nada más. Estamos juntos, abrazados o besandonos y mis sentidos se bloquean a solo nuestra exclusividad. Solo está él. Sólo estoy yo.
El tiempo juega en contra nuestra, corre, como si quisiera ganarnos, y nos da miedo ver el reloj. Ver que el tiempo se nos acaba y que es hora de despedirnos. Vamos de la mano y ya siento que lo necesito. Y estoy segura de que el siente lo mismo.
Regreso a mi vida comun, y en dos minutos ya me siento desesperada. Necesito que me abraze y que me tome de la mano y que nos digamos todas las cosas que nos decimos.
Me siento confiada, feliz, a punto de explotar, con tantas cosas que decir, peor al fin de cuentas, como dijo él, no hay prisa. Tenemos todo el tiempo del mundo.

1 comentario:

Unknown dijo...

Todo esto ha sido simplemente perfecto, te amo con todas mis fuerzas y te necesito, te necesito a mi lado para sentirme feliz y tranquilo; para compartir contigo todos los sentimientos tan hermosos que hay en mi corazoncito. Me siento enormemente afortunado de tenerte a mi lado. Te amo y eso no puede cambiar. Me encantas Itzy, y escribes de una manera muy intensa... me gusta mucho. Y como dicen los Carpenters... we've only just begun...